Investment is a simple game

Loads of loons chase a pot of gold for years, and at the end the banks win.

Bullock in Brian Watson's field, July 2012.

Bullock in Brian Watson's field, July 2012.

The rescue of (German) banks apparently agreed by Merkel & Co will have a number of interesting consequences, not least of which is that the poor – who are not being thus subsidised, and who cannot offer mortgages – will now find it a lot more difficult to get rid of their shanty-town miracle. Arturo Barea worked as a junior clerk for Crédit Lyonnais in Madrid from 1911-4 and gives a child’s-eye view (La forja de un rebelde) of how the business worked back then:

El señor Tejada es el apoderado de Bolsa [In other words the Chief Investment Officer? What was that called back then?] y está por encima de don Julián. Es el único que puede dar órdenes en Bolsa, y don Julián lo único que hace es cumplirlas y luego ocuparse de la correspondencia de los clientes. El señor Tejada gana millones para el banco y le pagan muy bien. Es uno de los que ganan más, casi tanto como el director. Yo puedo llegar a ser como él, porque es muy sencillo. Una vez don Julián me explicó cómo se hacen las especulaciones y el juego de Bolsa. El banco no puede nunca perder. Los que pierden son los bolsistas que tienen poco dinero y los clientes. Además, al banco le dan aviso de las cosas antes de que nadie las sepa, en telegramas cifrados que traduce don Julián.

El juego de Bolsa consiste en apostar si el valor de unas acciones o del papel del Estado va a subir o a bajar a fin de mes. Esto es muy sencillo cuando el banco tiene muchas acciones en su cartera, porque entonces es él el que gana siempre. Acepta todas las ofertas que le hacen, sean al alza o a la baja, y cuando llega al fin de mes, mira las compras que ha hecho. Si le conviene que suban los valores, pide comprar más, ofreciendo un precio mayor. Como la mayoría lo tiene en sus cajas o ya comprometido, en Bolsa hay muy pocos valores, y los mismos bolsistas se encargan de comprarlo para revendérselo al banco. Así que a fin de mes el precio está mucho más alto y al banco tiene que darle, el que compró a principio de mes, mucho más barato a la fuerza o pagarle la diferencia. Entonces el papel baja, pero como el banco ya lo tiene vendido a un precio más alto, se guarda la diferencia. Así se arruina mucha gente, pero el banco gana dinero.

Hay otro negocio que es mucho mejor. Este negocio lo hace mucho el Banco Urquijo, que es de los jesuítas, y el Banco de Vizcaya, que parece lo es también. Unos industriales piensan montar una fábrica. Necesitan cinco millones, pero no tienen este dinero. Entonces, si al banco le parece bueno el negocio, adelanta el dinero y se hace una emisión de acciones que el mismo banco pone a la venta al público. Si el público cubre la emisión, el banco se guarda la comisión del préstamo y el corretaje de la emisión. Si no se cubre, el banco se guarda las acciones que no se han vendido y cuando la fábrica está ya en marcha, entonces hace subir las acciones y la gente las compra. El banco se guarda la diferencia. Muchas veces ocurre que el negocio es malo, y cuando el banco ya ha vendido sus acciones, el negocio se hunde y los accionistas no ven un céntimo, porque los bancos ya saben que aquellas acciones no pueden comprarse. De esta manera parece que estos dos bancos son los dueños de los servicios públicos de Madrid y de casi todas las industrias de Bilbao.

El otro negocio grande es la cartera. Hay mucha gente que para no tener el dinero en casa lo lleva al banco, que lo guarda en seguridad y paga un interés pequeño al año. Con este dinero que no es del banco, el banco hace préstamos a los comerciantes; las letras de cambio que tienen las llevan al banco para que se las cobre y por esto pagan una comisión. Pero como el banco no les paga hasta que no se ha cobrado la letra y ellos necesitan el dinero en seguida, cuando llevan las letras piden el descuento de ellas. Entonces el banco les cobra el descuento y además el corretaje. Como el descuento es el cuatro por ciento y el dinero que emplea no es suyo, resulta que por cada cien pesetas por las que paga tres años, cobra cuatro pesetas cada vez que le llevan una letra de cien a descontar. En el año le llevan millares de ellas.

Pillows stuffed with gryphon feathers? Cheap at the price.

(H/t Gary Lineker)


I have what you could call a long-standing relationship with Mr Watson’s cows – now beef, previously dairy – and the adjacent bus stop, but I’ve never really photographed them. Here are a couple more to be going on with:
Error: the communication with Picasa Web Albums didn’t go as expected. Here’s what Picasa Web Albums said:





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404. That’s an error.

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Comments

  1. Para 2 is cornering to screw short sellers. 3 describes how banks profit from business loans by fair means if things go well and market manipulation if they don’t. 4 is about simple commercial banking.

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